En el antiguo Egipto Apophis simbolizaba las fuerzas maléficas que vivían en las tinieblas y que cada noche intentaban destruir al Sol, al Dios Rá. Pues bien, de esas mismas tinieblas, de las más profundas del universo nos visita un nuevo Apophis, que tambien podéis llamarlo 004 MN4 o 99942, que se estima que nos avisará en 2029 para llegar en 2036.
La historia de este pedrusco se remonta al 19 de julio de 2004, cuando los físicos Roy A. Tucker, David J. Tholen y Fabrizio Bernardi lo observaron desde Arizona (EEUU) y no volvió a ser visto hasta el 18 de diciembre, donde ya se observó desde distintos puntos del planeta.
El asteroide (al que podemos ver en el centro de la imagen de la izquierda) orbita alrededor del Sol completando una vuelta cada 323,587 días, tiene un diametro de aproximadamente 250 metros y lleva una velocidad de unos 31 Km/s, lo que, en caso de que chocara con la Tierra, provocaría un efecto superior al de 40.000 bombas como la de Hiroshima con consecuencias fatales para el clima y las especies.
Los datos de colisión no son del todo seguros, sólo se sabe que rozará la Tierra el 13 de abril de 2029 (ya podéis ir poniendo una alarma en el movil) y que la atracción gravitatoria puede hacer variar la trayectoria del asteroide, pudiendolo acercar en su próxima vuelta hacia la Tierra en 2036.
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Tambien influiría la radiación solar, que siendo más o menos intensa puede afectar el vagaje del meteoro, lo que hace que las predicciones para la segunda llegada sean inciertas. De todas formas, si no colisiona en 2036, pasará a una distancia inferior a la que nos separa de la Luna, con lo que los observadores astrónomos se frotarían las manos. En caso de que sí colisione las zonas de riesgo son las que podemos ver en la imagen de la izquierda
Hablándo en números el asteroide Apophis tiene una entre 40.000 (0,0025%) posibilidades de impactar con la Tierra en 2036, aunque otras observaciones más recientes las situan en 2,7% (1 entre 37), lo que hizo que Apophis que recibiese el nivel 4 en la escala de Turín y 1,10 en la escala de Palermo.
¿Cómo combatir contra Apophis?
La NASA y la Agencia Europea del Espacio debatieron sobre qué hacer en un caso de amenaza de impacto de asteroide. Se barajaron varias posibilidades como la detonación de bombas nucleares cerca del pedrusco para desviarlo de su trayectoria, pero corría el riesgo de fragmentar el asteroide en varios trozos, lo que sería más devastador para la Tierra. Finalmente se seleccionó el proyecto Don Quijote, presentado por la empresa española Deimos. La Mancha será ahora el espacio, y Don Quijote y Sancho cambiarán a Rocinante y Rucio por dos naves espaciales que se lanzarán, llamadas Hidalgo y Sancho. Así, mientras la primera tendrá como objetivo chocar contra el asteroide para desviar su curso, su escudera, Sancho, se dedicará a monitorizar el impacto. Esperemos que ese hombre que no podía distinguir entre molinos y gigantes consiga diferenciar al asteroide de la Luna, sino apaga y vamonos.

Por lo que tenía entendido, quieren remolcarlo, poner una nave en la parte delantera o trasera y desviar la trayectoria, aunque ahora que lo pienso, los asteroides también rotan lo que dificultaría este proceso…
De una manera u otra, que Dios nos pille confesados XD
Un saludo!